15/09/2007

Huracán Kam

¡Qué días por dios! La última vez que escribí estaba viendo cómo acercarme al amigo de mi ex que había renunciado a la empresa donde yo trabajaba, y en estos días no sólo me acerqué sino que inauguramos con besos una relación secreta y renuncié a mi nefasto trabajo porque conseguí un laburazo de esos que se dan once in a lifetime.
Salud, dinero y amor; el huracán Kam ha hecho estragos en mi pedorra vida de telefonista mediocre y solterona. Qué grande que soy, en serio.
A partir de ahora el amigo de mi ex tendrá nombre propio y se llamará J. Quedas bautizado, hijo mío.
Aparte de J, que a pesar de las horribles pesadillas que tuve con él y mi ex ya se concretó y que pinta bien, reaparecieron de entre los muertos tres personajes clásicos de mi literatura personal: Krishna, Pizarro y Take on me.
El asunto con Krishna me temo que va a quedar otra vez frustrado por el nuevo hijo de Yahvé. Es culpa mía, mi ansiedad respecto a J que no me daba señales claras me obligó a mandarle un mail estúpido que desencadenó una serie de mensajes de intención de compra que, otra vez, se verán cancelados por la incipiente relación que se está forjando con J. Pobre Krishna, espero que esto no le ocasione sentimientos antisemitas o algo por el estilo. ¡No quiero ser la responsable de la creación de un nuevo skin-head en este planeta!
Respecto al gallego Pizarro... tendría que escribir un par de A4s sobre él, quizás lo haga en algún momento, ahora me da pereza. Brevemente: fue un franeleo largo de más de dos años que nunca se cerró y que incluyó dramas, escenas de celos, peleas, relaciones motivadas por la venganza y ainda mais, sin que jamás nos diéramos siquiera un tímido beso. Fue muy estresante pero divertido, y ayer reapareció en el messenger. Es que ahora que renuncié en mi empresa me chupa un huevo la prohibición del messenger y le estoy dando al koolim como loca, lo que genera este tipo de reencuentros cibernéticos. Pues nada, el gallego dijo ¡presente!, y con ganas de guerra. Pizarro, conquistador español en tierras latinoamericanas, galancete y mujeriego que se luce en su moto por las calles de Montevideo, asiduo buitre de templos del levante como Santos y pecadores; Pizarro, que se va en unos meses y que se merece una linda despedida de estas tierras. Si los astros nos acompañan, esta charrúa le mostrará lo que es una india con garra! Jaja... creo que me enganché demasiado con el Zorro, la espada y la rosa. Dicho sea de paso, qué suerte que ya se terminó, porque la idiota de Esmeralda ganándose al bombón de Diego de la Vega me sacaba de quicio.
Por último, y no menos importante, tenemos a Take on me avanzando en la línea de combate. Y Take on me tiene la capacidad de no dejarme pensar, ni siquiera dormir en paz. Cuando aparece desconfigura todo mi sistema en menos de cinco segundos, es un virus letal imborrable cuya acción es esporádica pero altamente destructiva. Sexy mother fucker. Tiene la capacidad de hacerme enfurecer, avergonzarme y reír al mismo tiempo; me dice y me obliga a decirle cosas que ameritarían un suicidio en masa y sin embargo, ahí estoy, sin poder bloquearlo del messenger y prometiéndole que lo voy a visitar el martes. Es mi gran papelón personal, un tormento para mi psiquis.
De todas maneras, I´m so fucking happy I could cry. Gracias huracán Kam, ante ti me arrodillo.