25/09/2007

En avant la musique!

Estoy de mal humor. Si no estuviera en un plan de ahorro tipo economía de guerra -como diría mi mamá-, me compraría un rico vino y escribiría toda la noche escuchando a Pavarotti y a la Piaf. Desde que se murió Pavarotti no paro de escucharlo, y me sigue dando lástima que se haya muerto. Es uno de esos talentos universales que no se van a repetir, demasiado para este planeta inmundo. Todavía me mosqueo cuando me acuerdo de los terrajas que tuvieron la vergüenza de abuchearlo, ¡a Pavarotti! Yo era una pendeja, pero hoy les hubiera tirado a los carabineros y apaleado hasta sangrar, por terrajas, ordinarios y ridículos. Ahora suena Serge Gainsbourg... La chanson du prevert... a Gainsbourg lo descubrí gracias a Inho, mi noviete brasilero de los veranos. No se llama Inho pero tiene un nick demasiado único y detectable para cualquiera que lo conozca. Qué lindos veranos que pasamos juntos, escuchando a Jack Johnson y a Serge; él fue quien me contó que J´t aime, moi non plus versión original tiene a la mismísima Bridgitte Bardot teniendo un orgasmo con él. Wow... trés chic!
No sé qué coño hago acordándome de Inho, supongo que es culpa de Serge. Y de que todavía no se me pasó el mal humor con J. Hoy, en el chat que describí anteriormente, me propuso una escapada de Montevideo, para aprovechar las vacaciones inter-trabajos. ¿Es posible que no se dé cuenta de que me molestó lo del sábado? ¿Es posible? Son tan obtusos los hombres, a veces creo que se quedaron atrás en la evolución, no tienen capacidad para complejidad alguna. Tenés que golpearlos para que se den cuenta del mal humor de una mujer, cero sutilidad, nulo pensamiento crítico. Torpeza emocional pura, con la excepción de Frank que suena con su Strangers in the night, ¡yo quiero un hombre como Sinatra! Sofisticado, sexy, espléndido. Pero no, Anner, a ti te toca el cavernícola de J. Acéptalo y vive con tu karma. Y no quiero pensar lo que va a ser después de que nos hayamos acostado, diossss... Pánico en la torre; ya me veo esperando durante semanas mensajitos que no van a llegar hasta que por fin asuma que el pibe se borró. Y luego me armaré de valor, tomaré fuerza y tal como me cantan Frank y Luciano gritaré a los cuatro vientos: I did it my way... Envidio con odio a todos aquellos que tuvieron el placer de ver a esos dos grandes cantando juntos... My way... me erizo sólo imaginándolos: Luciano con su mano en alto mientras Frank le sonríe y hace ese movimiento sutil de hombros que es casi como una guiñada, espectacular. Qué buen disco que hice, en serio. Piaf, Pavarotti, Sinatra, Gainsbourg, etc. Lo mejor para momentos especiales como éste; un disco que no puedo quemar, a pesar de la tentación de escucharlo seguido, tengo que preservarlo del lugar común, de la rutina musical. Me encantaría escucharlo haciendo el amor, pero no con uno de los mequetrefes que me acosan, si no con un hombre tipo Frank, alguien espléndido. Uno de esos hombres que no podés creer que te den bola, que te hacen sonreír y decir estupideces desde que llegan hasta que se van, que te hacen sentir la mujer más linda, suertuda y sexy del mundo. Uno de esos hombres por los que dejarías todo y a quien dedicarías tu vida entera. En fin, de esos que no hay en este país, o que capaz todavía yo no vi por estos lares.
Uff.
Es increíble lo que fumé hoy. Entre que estoy al pedo, que me muero de la pereza de salir de casa y la ansiedad generada tanto por J como por mi nuevo trabajo, no paro de prender un cigarrillo tras otro, como una turca, diría de nuevo mi mamá. Me di terrible sobredosis de TV, chimentos para ser más especifica. Arranqué con el del 12, el de la pelirroja, que llevó a Raquel Mancini, que sigue insistiendo en tener esas horrendas cejas estilo Sanguinetti, por favor una pinza para Raquel!!!! POR FAVOR!!! Me hace mal ver esa cantidad de pelo arriba de sus ojos. Y después el clásico Intrusos, donde la madre de no sé qué modelo que es a su vez la mujer de Diego Torres está viviendo en la calle y la hija no le da ni pelota. En fin, fue saturante, yo quería un toque de Wanda Nara y Nazarena Velez, pero no, solo tuve a las cejas de Raquel y a la suegra de Diego Torres llorando. Un fiasco.
Otra cosa que me dijo mamá, muerta de vergüenza, y volviendo a la canción de la Bardot, es que lo que ella le dice es: vos te vas, y vos venís, entrás en mis riñones y yo te retengo. Te amo. Si, te amo. Y él le responde: yo no puedo más. Yo voy, yo vengo, dentro de tus riñones... Mi amor.
¡Qué grandes! Y en francés... demasiado morbo, ¡más para una canción de los 70! Unos genios.
Disculpen los cambios de tema drásticos, pero es que el disco va pasando y las canciones me remiten a cosas incoherentes entre sí. Por ejemplo ahora volvió Pavarotti con Domingo y Carreras cantando La Donna e movile y no tengo nada para decir sobre esto. Solo que los otros dos podrían irse a su casa y dejarlo solo a Luciano.
Arrivederci!

4 comments:

su dijo...

Anner Kam ¡qué personaje! ¡con qué ingenio escribe! La mujer de los abrazos de oso archiconocidos... Escriba en el blog y no se haga la viva... No tiene derecho a negarnos letras nuevas cada tanto, para refrescarnos... Besos

Cecilia dijo...

Este imperdible.

Gianina dijo...

Me encanta tu forma brutal de escribir como van pasando las ideas por tu cabeza. Siento como si tuvieras un humor muy fino que me divierte. Dale colgate otro post que estan buenisimos!!

Katia Engler dijo...

BRAVO!! Genial tu relato, Mdme. Kam!! Es un verdadero disfrute leerte y compartir contigo tu riquísimo mundo.
Viste qué chanchos estos franceses?? No sé si será esa la misma canción que sonaba allá por fines de los 60', pero era un verdadero escándalo.
Ella decía con voz húmeda e inocente: qu'est que nous ferons ojourdui?
El (creo que era Alain Delon) (una voz que supo hacer orinar a generaciones de mujeres)le respondía: "l'amour" ....
A l'apre midi???, se escandalizaba mimosamente ella.
Y él acababa ... oui, et tout la nuit ...
Tenés razón, Anner, eran unos genios!
No dejes nunca estos relatos!
Un beso.